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¿Qué son los productos para zurdos?

Antes de explicar en qué se diferencian los productos de diestros y zurdos es conveniente considerar cómo influyen las distintas posiciones o movimientos en la actividad manual.

Posición

Vivimos en un mundo de diestros y los objetos están diseñados para ser manipulados por la derecha. Por ejemplo, en los torniquetes de acceso a los transportes públicos la ranura para introducir el billete está situada a la derecha, de forma que la persona diestra no tiene ninguna dificultad para validarlo. Sin embargo, una persona zurda debe elegir entre introducir el billete con su mano no preferida, la derecha, o hacerlo con la zurda, en un movimiento incómodo que obliga a cruzar la línea media del cuerpo.

Este ejemplo nos permite ver cómo un movimiento sencillo (introducir un billete en una ranura) puede ser incómodo para los zurdos por la posición del objeto. O casi imposible, como ocurre en muchas aulas con las sillas de pala, casi siempre a la derecha. Los niños zurdos no tienen más remedio que retorcer su cuerpo para escribir, o bien ocupar dos sillas (si las hay), una para sentarse y otra libre a su izquierda para el cuaderno.
 
Movimiento

Los movimientos de la mano son más fáciles si se realizan en el sentido natural o preferido. Así, las manos realizan mejor los movimientos hacia fuera (llamados técnicamente abducciones) que los movimientos hacia la línea media (aducciones), lo que va a suponer diferencias entre las personas zurdas y las diestras. El movimiento natural del zurdo (abducción) será así, de derecha a izquierda:

 
Fig. 1. Movimiento de abducción del zurdo.

 


Mientras que el del diestro será de izquierda a derecha:
 

Fig. 2. Movimiento de abducción del diestro.

 
Por tanto, un niño zurdo trazará mejor una línea desde el centro hacia su izquierda, y uno diestro lo hará desde el centro hacia su derecha.

Los movimientos circulares de los diestros son más precisos si se realizan a derechas, en el sentido de las manecillas del reloj (giros dextrorsos o dextrógiros) y lo contrario en los zurdos, a izquierdas o en sentido contrario a las agujas del reloj (giros sinistrógiros, sinistrorsos o levógiros).

   
   
Fig. 3. Giro a izquierdas (sinistrorso)
Fig. 4. Giro a derechas (dextrorso)
 


Estos giros preferidos explican por qué, en un mundo de diestros, los tornillos se aprietan a derechas, al igual que los botes o los grifos, y los problemas que encuentran las personas zurdas con los sacacorchos, abrelatas o sacapuntas, ya que en todos los casos giran a derechas.

 
Diferencias entre los artículos de zurdos y de diestros
 

De forma general puede decirse que un producto para zurdos es la imagen especular (es decir, vista en un espejo) del mismo producto para diestros, como puede apreciarse en la figura 5. Esta definición, sin embargo, no explica el funcionamiento de cada utensilio, por lo que se irán describiendo uno a uno.

Figura 5. Dos abrelatas, uno para zurdos (izquierda) y otro para diestros (derecha). Nótese la imagen en espejo.
Abrelatas

La figura 6 muestra los dos abrelatas preparados para abrir la lata. El movimiento de empuje o el giro de la mariposa es en sentido contrario a las agujas del reloj en los zurdos y en sentido de las agujas del reloj en los diestros. Además, el abrelatas para zurdos está a la izquierda de la lata, por lo que no es necesario cruzar las manos.

Figura 6. Los dos abrelatas de la figura 5.
Cuchillos
La diferencia se nota en aquellos que presentan filo de sierra. Así, un cuchillo chuletero tiene el filo hacia el interior, y por tanto en la cara izquierda de la hoja en los diestros y en la cara derecha de la hoja en los zurdos.
Plumas

El plumín de las plumas para zurdos está diseñado para facilitar el deslizamiento de la pluma y contrarrestar el efecto de empuje. Ello se debe a que una persona diestra “tira” de la pluma cuando escribe con su mano derecha, ya que el plumín va por detrás de los dedos. En cambio, un zurdo al escribir con su mano izquierda “empuja”, ya que el plumín suele ir por delante de los dedos.

Reglas

La numeración de las reglas, cintas métricas, flexómetros o calibres para zurdos está invertida: el 0 está situado a la derecha y la numeración es de derecha a izquierda. Esto permite que, al trazar una línea en su forma natural, un niño zurdo pueda leer los números sin que los tape la mano ni tenga que restar mentalmente la longitud del trazo, como se aprecia en la figura.

Fig. 7. Línea de 5 centímetros trazada de derecha a izquierda.
Sacacorchos

La espiral del sacacorchos puede girar a derechas (dextrorsa) en los sacacorchos para diestros, o a izquierdas (sinistrorsa) en los sacacorchos para zurdos (Fig. 8).

Fig. 8. Espirales del sacacorchos de zurdos a la izquierda) y de diestros (a la derecha).
 
Al descorchar una botella con el sacacorchos habitual se gira a derechas para extraer el corcho, por lo que un zurdo debería girar su mano izquierda en el sentido no preferido. La utilización de sacacorchos con espiral invertida (a izquierdas) facilita la extracción a las personas zurdas.
Sacapuntas

Los sacapuntas para diestros y zurdos difieren en la posición del filo de la cuchilla, a la derecha en el sacapuntas de zurdos y a la izquierda en el de diestros, como puede apreciarse en la figura.

Fig. 9. Sacapuntas de zurdos (a la izquierda de la fotografía) y de diestros (a la derecha).
Esta disposición permite afilar el lápiz en el sentido natural de cada mano, de manera que la persona zurda girará el lápiz en sentido contrario a las agujas del reloj.
Tijeras

La diferencia principal entre las tijeras de zurdos y de diestros es la posición invertida de las hojas: por más vueltas que demos a las tijeras, la hoja que está por encima en las tijeras zurdas está por debajo en las tijeras diestras. Concretamente, en las tijeras de zurdos es la hoja del ángulo inferior izquierdo al superior derecho la que está por encima, y en las de diestros al revés (Fig. 10). Esta disposición de las hojas permite ver la línea de corte cuando se usan con la mano adecuada y, por el contrario, tapa dicha línea cuando se utiliza la otra mano. Por eso, cuando un niño zurdo aprende a cortar con unas tijeras de diestros, no puede ver por dónde está cortando, con la consiguiente frustración y a veces rechazo de la tarea (Fig. 11).

Fig. 10. Tijeras de zurdos y diestro
Fig. 11. Corte con unas tijeras de diestros
Y hay una segunda diferencia, algo más sutil: cuando cortamos con unas tijeras en la mano adecuada, las hojas tienden a juntarse, y a separarse cuando lo hacemos con la mano inadecuada, por lo que el papel o la tela resbalan entre las hojas. Si no lo cree, pruebe con un sencillo experimento. Busque unas tijeras de tornillo, aflójelo hasta que exista holgura entre las hojas y cierre las tijeras con una y otra mano. Verá que las hojas se separan con más facilidad cuando se utilizan las tijeras en la mano inadecuada. Si cree que este efecto puede explicarse por las diferencias de habilidad entre las manos, pida a una persona zurda que corte con unas tijeras de diestros que tengan el tornillo aflojado, o que sean viejas y presenten una gran holgura. Lo más probable es que corte peor con su mano buena, la zurda, ya que las hojas tienden a separarse, que con su mano derecha, en la que al cerrar las hojas tienden a juntarse.